PCR en tiempo real. Una de las mejores herramientas moleculares.
Desde que el controvertido premio nobel Kary Mullis en 1986 describió la PCR (Polymerase Chain Reaction), poderosa herramienta en biología molecular, sin la cual no se hubiesen logrado avances en la ciencia tales como el proyecto genoma humano, el descubrimiento de genes asociados a enfermedad, y la identificación de nuevos agentes infecciosos; tal vez el mayor avance que se ha logrado es el desarrollo de la real time PCR o PCR en tiempo real ( rT-PCR, qRT-PCR, PCRrt).
La reacción de PCR en si, se refiere a la amplificación enzimática de un fragmento de ácido nucleico (DNA o RNA). El montaje de una PCR tradicional requieren tres partes: extracción y purificación del DNA o RNA (Pre-PCR), la amplificación o PCR en si (anidada, múltiplex, asimétrica, asociada a transcripción reversa, etc…), y la visualización (post-PCR). Es decir, una vez finalizada la amplificación (PCR) como tal, se deben realizar diferentes procesos para hacer la detección y/o cuantificación de los productos de amplificación (amplicones), por lo que este tipo de reacción se considera de punto final, presentado algunas desventajas.
En la búsqueda de una reacción que permitiera cuantificar la cantidad de ácidos nucleicos al tiempo que se realizaba su amplificación, se desarrolló la rT-PCR, denominada en principio PCR cinética (Higuchi, 1993).
Temas que trata este post: ciencia+biología molecular+medio ambiente+microbiología

El primer organismo artificial, una bacteria que posee el mínimo de genes necesario para vivir (381), que fueron ¨sintetizados¨ e insertados en una célula fantasma (vaciada de su material genético); fue creada apartir de Mycoplasma genitalium, eliminado 101 genes ¨no necesarios¨, a la que se bautizó como Mycoplasma laboratorium.
La solicitud fue hecha por el laboratorio de J. Craig Venter -director del consorcio privado que participo en la secuenciación del genoma humano-, quien reclama los derechos sobre este organismo que puede crecer y reproducirse, y sobre la ausencia de los 101 genes, es decir que cualquier otro investigador que los eliminara tendría que pagar a su compañia.

